Con el corazón bien abierto

Posted by on 22 noviembre, 2016

Este fin de semana visitamos La Quesera, un pueblo afuera de Ciudad Darío. El camino era una aventura para decir lo menos, pero valió la pena. Llegando al final del camino pedregoso se abrió un lugar habitado al pie de un acantilado. Antes de salir, yo había leído la parábola de Jesús de las diferentes tierras del corazón para recibir el mensaje del reino de los cielos. Una vez llegando, nos dimos cuenta que una gran cantidad de viviendas estaban vacías porque la gente estaba cosechando fríjoles. Pero las personas que estaban en casa nos recibieron con gran alegría, pidieron oración y exigieron que pronto volviéramos.

Sirviendo a Dios juntos con los jóvenes es un privilegio sobre cual nunca voy a dejar de maravillarme. Es un verdadero placer trabajar con los estudiantes en la Escuela de misiones para extender el reino de Dios. Su fervor y la pasión me inspiran a creer en verdaderos cambios y grandes logros.

Volviendo a la parábola, es una cosa tratar de determinar dónde es apropiado dispersar sus semillas – pero ¿cómo realmente cultivar la propia tierra de mi corazón? ¿Cómo puedo mantener mi corazón abierto a Dios? Probablemente hay un millar de respuestas a tales preguntas, pero algo que he aprendido para mantener el corazón suave es la necesidad de rodearme de la compañía adecuada: Dios mismo, las personas con una pasión por Dios y las personas que necesitan a Dios. Este fin de semana estaba en muy buena compañía.

Niño en La Quesera

Niño en La Quesera

2 Responses to Con el corazón bien abierto

  1. Richard

    Tack Anna-Sara!

    ¡Muy bien! Vikten av att omge sig med rätt sällskap!

    Guds rika välsignelse!

    /Richard

    • Anna-Sara

      Absolut! Guds välsignelse till dig också, Richard!

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